Exposición sobre Jan Karski, el hombre que intentó detener el Holocausto

Con motivo de los 70 años del fin de la II Guerra Mundial, el Museo Interactivo Judío de Chile, la Embajada de Polonia, la Fundación Memoria Viva y el Círculo Israelita de Santiago inauguraron la exposición que da cuenta del heroísmo de Jan Karski (Polonia 1914 – Estados Unidos 2000).
 
La exposición da cuenta de uno de los Justos entre las Naciones cuyo valor trasciende el paso del tiempo. Así lo declaró la embajadora de Polonia, Aleksandra Piatkowska, en el acto de inauguración realizado el 7 de abril: “Karski no debiese recordarse como un personaje histórico solamente, sino como un ejemplo de resistencia ante la indiferencia con la que el mundo ve las injusticias que ocurrieron durante el Siglo XX e incluso hoy”.
 
Por parte de la Fundación Memoria Viva, su presidenta Karen Codner se dirigió a los estudiantes del colegio Liceo Industrial de Minas Ignacio Domeyko, quienes visitaban la exposición y el recorrido de Shoá del Museo. Codner expresó su admiración por quienes, como Karski, “van a hacer justicia por otros, por ellos que no son parte de mi sangre ni de mi historia”. Y añadió que lo que convierte a Karski en un héroe no es su posición de liderazgo ni el haber salvado a muchas personas, sino el hecho de que, al ser testigo de una injusticia, fue incapaz de regresar a la comodidad de su casa. “Así, aunque no salvó a un solo judío, salvó a la humanidad”. 
 
Jan Karski (1914-2000) fue protagonista de una extraordinaria misión durante la II Guerra Mundial. Como mensajero del Estado Clandestino, creado por la Resistencia Polaca, atravesó el continente europeo en guerra para informar a los líderes occidentales sobre el Holocausto.
 
Con el fin de investigar las atrocidades que estaban cometiendo los Alemanes nazis en Polonia, la Resistencia introdujo a Karski dentro del gueto de Varsovia y en un campo de tránsito para los judíos destinados a ser enviados a las cámaras de gas. Gracias a ello, pudo dar un testimonio de primera mano al Presidente de los EE.UU. Franklin D. Roosevelt, al Ministro de Asuntos Exteriores Británico, Anthony Eden y a otros dirigentes aliados. Por desgracia, sus interlocutores no dieron suficiente crédito a su relato sobre la magnitud de la tragedia que estaba ocurriendo en la Polonia ocupada.
 
En reconocimiento a sus esfuerzos, le fue concedida la medalla de Justo entre las Naciones del Mundo, así como los más altos honores civiles; entre ellos, en mayo de 2012 y a título póstumo, el presidente de los EE.UU., Barack Obama, le otorgó la Medalla de la Libertad. La revista estadounidense Newsweek incluyó a Karski en la lista de personajes más destacados y heroicos del siglo XX. “¿Fue Karski un hombre valiente? Creo que sería mejor decir que fue un hombre justo”, dijo Elie Wiesel, superviviente del Holocausto, quien añadió: “Gracias a él, las futuras generaciones podrán creer en la humanidad”.
 
Jan Karski es la prueba de que es posible hacer la diferencia en este mundo, porque con valentía habló con Churchill y Roosevelt y así hoy sabemos con seguridad que esos líderes supieron del horror y se mantuvieron al margen.
 
Al momento de recibir la distinción de Justos entre las Naciones que otorga Yad Vashem, Karski aseveró: Como católico practicante, mi fe me dice que la humanidad ha cometido un segundo pecado original. Este pecado perseguirá a la humanidad hasta el fin de los tiempos. Y así deseo que sea. 
 
Al recibir la nacionalidad israelí por gracia, en 1994, declaró que era el día más significativo de su vida. Por medio de la entrega de esta nacionalidad, dijo, “he alcanzado el nivel más alto al que puedo aspirar de mi religión católica. De cierta manera me hago parte de la comunidad judía”.
 

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